Mostrando entradas con la etiqueta Expresiones naiperas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Expresiones naiperas. Mostrar todas las entradas

EXPRESIONES RELACIONADAS CON LAS BARAJAS DE CARTAS

1.-"Le conocí por la pinta"
Indica que por solo un detalle (la apariencia o la pinta) se puede conocer a alguien (como al naipe). Se emplea cuando nos formamos un juicio sobre una persona u objeto con sólo observar su aspecto exterior.
"Vaya pinta que lleva con esos pantalones"

2.-"Con un as en la manga" 
Es guardar un recurso escondido hasta el momento en el que sea necesario para crear un golpe de efecto muy positivo o para vencer ante alguna situación.
Ante algunas situaciones es interesante guardarse algo para el final, con el ánimo de sorprender o de darle un giro inesperado a una determinada situación.  

3.-"Pintan bastos"
Equivale a que las cosas no van bien o se presenta una mala situación para alguien o algo.

4.-"Cantar las cuarenta"
Es una metáfora en la que alguien dice las “cosas muy claras” en el sentido de reprender por una conducta equivocada.

5.-"Las cartas sobre la mesa"
Se utiliza para decir que se habla sinceramente, sin ocultar nada.

6.-"Hacerse el sota"
Hacerse el distraído ante una situación determinada donde alguien tiene información cierta que otro desconoce.

7.-"Estamos en las diez de última"

8.-"Ser un as"
Se utiliza para resaltar las cualidades sobresalientes de una persona, hace alusión al as de la baraja, que es la carta que más vale de su palo y la que vence a las demás.
Sin embargo, hace siglos, esta frase significaba en nuestro país todo lo contrario
. Así, cuando antiguamente se decía de un individuo que era un as, el susodicho se consideraba ofendido, ya que ese as era una abreviatura de la palabra asno. En España, la expresión “ser un as” en el sentido elogioso fue introducida durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918). Entre los aviadores franceses, el as, que en su idioma también significa el número uno, era el piloto que alcanzaba el mayor número de víctimas derribando aparatos enemigos. Y al mejor de ellos se conocía como el “as de ases”.

9.-"Poner las cartas boca arriba"
Obrar con sinceridad, a la vista de todos. Descubrir públicamente un propósito o una forma de actuar. "Si queremos que esta empresa funcione no podemos actuar de forma oculta y a escondidas, todos tenemos que poner las cartas boca arriba". El dicho alude a los juegos de naipes llamados descubiertos, en los que todos los jugadores conocen las cartas de sus oponentes.

10.- "Romper la baraja
Poner fin de manera brusca a un acuerdo o una negociación. Cancelar un pacto o un tratado
"La empresa está dispuesta a romper la baraja con el sindicato". 

11.-"Jugar con dos barajas"
Procurar obtener un beneficio apoyando a una persona o grupo y, al mismo tiempo, al contrario
"Durante la guerra se dieron casos de gente que jugaba con dos barajas".

12.-"Enseñar las cartas"
Mostrar alguien los medios de que dispone o que piensa poner en juego para cierta cosa.

13.-"Jugar bien las cartas"
Utilizar con astucia, en un asunto, los medios de que dispone.

14.-"Jugárselo todo a una carta"
Arriesgarse en una empresa en que hay pocas esperanzas de evitar un desenlace adverso y poner en práctica el último recurso de que se dispone.

15.-"Jugar su última carta"
Apelar a un último recurso para lograr cierta cosa.

16.-"Tomar cartas en el asunto"
Intervenir en un asunto alguien que tiene autoridad.

17.-"Meter baza"
Intervenir en la conversación de otros
"Nadie te ha pedido que metas baza en este asunto".

18.-"Dar carta blanca
Es una expresión que significa básicamente "autorizar", a veces sin ningún tipo de condicionante y/o con absoluta libertad. Es un símil del juego de las cartas donde una carta "blanca" -sin figura- equivaldría a un "comodín" (joker).

19.-"Poner cara de póker"
El buen jugador de póquer se mantiene con una expresión neutra, es decir, inexpresivo, ocultando sus sentimientos o apreciaciones. Y de ahí que cuando alguien se queda impasible, inexpresivo, con una cara neutra ante una situación, se le dice que se queda (o pone) cara de póquer. 

20.-"Mantenerse en sus trece"
 Se dice de aquel que no pide más cartas para no pasar de quince en un antiguo juego similar al actual de las siete y media. En este juego, quien queda más cerca de 15 gana; si rebasa esa cifra pierde. En este juego es usual que, aunque la banca anime a seguir jugando, muchos jugadores se planten en trece por miedo a pasarse.
De este juego se pasa a la expresión que solemos usar habitualmente y se dice que uno sigue “en sus trece” cuando se quiere decir que uno "persiste con pertinacia en algo que ha aprendido o empezado a ejecutar" o "mantiene a todo trance su opinión".

21.-"Sota, caballo y rey
Algo es así y punto.
Describir a una persona que actúa meticulosamente y siempre así.

22.-"Verles las patas a la sota"
Descubrir un engaño.
Equivalente a "verles las orejas al lobo"
Tomó en serio su enfermedad cuando le vio las patas a la sota.

23.-"Darse un tute"
Existe un lance especial consistente en reunir en la mano los cuatro, o sea todos, los reyes (tute de reyes) o todos los caballos (tute de caballos), ganando así la partida.
De la dificultad (y por extensión, el esfuerzo) de conseguir ese lance especial se pasa a decir coloquialmente
darse un tute con el significado de “esfuerzo excesivo que se obliga a hacer a personas o animales en un trabajo o ejercicio”.

24.-"Tener buena o mala pinta"
Si coincide la pinta con la del triunfo se dice que tiene buena pinta (y sino que tiene mala pinta). El resto de las secciones no tienen valor o no pintan, de ahí la frase no pintar nada cuando alguien no se hace valer o sobra.

25.-"Barajéamela más despacio"
 Explícame más lentamente.
 
26.-"Ser mano"
Ser el primero para empezar algo.

27.-"Si el prior juega a los naipes, que no harán los frailes"
Alguien dirá que cómo se puede culpar a algunos aficionados de no hacer algo, cuando ni siquiera el jefe lo hace.

28.-"Lanzar un órdago":
En el Mus, el órdago es un apuesta en la que el jugador arriesga todos los tantos que tiene. si le sale bien, gana la partida. por eso, "hacer un órdago", es apostarlo todo, arriesgarlo todo a una sola cosa. También se dice que una cosa es "de órdago" cuando es muy gran calibre, importancia o tamaño

29.-"Marcarse un farol":
Quiere decir mentir o exagerar. En algunos juegos de naipes se llamaba y aún se llama “farol” a la mentira que dice un jugador sobre las cartas que tiene para que los demás queden deslumbrados -tal vez de ahí la palabra- y no se arriesguen a apostar. Fuera de contexto alguien que se “echa un farol” es alguien que cuenta una mentira, generalmente para presumir o llamar la atención.

30.-"Ponerse echo una sota":
Ser alguien con mal genio, insolente, seco y desagradable. Se trata de la misma actitud que parece traslucir en la figura del mismo nombre de la baraja de cartas española, la sota, que representa a un paje más bien andrógino.

31.-"Jugador de chica, perdedor de mus":
En el Mus, la “chica” es la baza en la que se apuesta a quien tenga la menor cantidad de puntos entre sus cartas. Es la única baza en la que gana quien menos puntos tiene, así que es la que puede obtener el perdedor del juego. En el juego, la frase se dice cuando el jugador apuesta (envida) a la chica, pero pasa a la grande. Fuera de este contexto, la expresión quiere decir que, quien no apuesta a lo alto, pierde, y que quien apuesta a lo bajo, gana poco, o nada.

32.-Carta en la mesa, presa (aunque también es habitual escuchar "carta en la mesa, pesa".

“Carta en la mesa, presa”: significa que la carta no se puede cambiar ni retirar una vez que ha tocado el tapete.

“Carta en la mesa, pesa” indica que la carta “tiene peso” por la decisión tomada y obliga al jugador a cumplirla, al igual que respetar la palabra dada

33.-A cartas vistas, no hay mal jugador.

Si tenemos toda la información disponible (cartas destapadas), la duda desaparece y es más fácil tomar la decisión correcta

34.-Afortunado en el juego, desafortunado en el amor.

Sugiere un equilibrio en la vida. Variantes:

a.- “Afortunado en el juego, desgraciado en amores”. Sirve para justificar que nadie lo tiene todo en la vida. Si alguien tiene éxito económico, la creencia ajena asume que su vida sentimental será un fracaso.

b.-“Desafortunado en el juego, afortunado en amores”. Transmite la idea de que la falta de recursos económicos, se compensa teniendo una relación sana y estable.

35.-La vida no consiste en tener buenas cartas, sino en saber jugar las que tienen.

Debemos enfocarnos en la actitud y gestión de nuestros recursos en lugar de lamentarnos por las circunstancias. Este principio implica: adaptación, estrategia y resiliencia.

36.-Jugador de chica, perdedor en el Mus.

Quien centra su estrategia en la ”chica” (la baza que premia a la carta más baja) suele perder la partida global. En sentido figurado, indica que quien apuesta por objetivos menores, a la larga fracasa o sale perdiendo, frente a quien apunta alto.

38.-Confía en todo el mundo... pero, por si acaso, corta siempre las cartas.

Aunque tengas buena fe y aprecies a las personas, siempre debes mantener la prudencia, verificar los detalles por ti mismo y tomar precauciones básicas para evitar que te sorprendan o engañen.

39.-Jugar y perder... Pagar y callar.

Si participas en un juego debes aceptar las consecuencias de la derrota con deportividad: asumiendo  tus deudas y evitando excusas o reproches

40.-Carta echada, no puede ser retirada.

Cuando un jugador realiza un movimiento definitivo, ya no puede arrepentirse ni cambiar de opinión. Se aplica tanto en el juego físico como en situaciones de la vida real al asumir las consecuencias de nuestras decisiones.

41.-Al que primero gana, el diablo le engaña.

El refrán popular correcto es “Al primero que gana, el diablo te engaña”. Significa que la primera victoria o racha de buena suerte en un juego suele ser trampa que le hace confiarse demasiado, llevándote finalmente a perder.

42.-No dejemos de jugar porque envejecemos, envejecemos porque dejamos de jugar.

Mantener el espíritu lúdico es fundamental para la vitalidad. Cuando dejamos de jugar, abandonamos la capacidad de asombrarnos y de aprender de forma orgánica. El juego no es exclusivo de la niñez, en la vida adulta, jugar adopta formas como: pasatiempos, juegos de mesa, resolver acertijos…

43.-El destino baraja las cartas, pero nosotros las jugamos.

Resume la tensión entre el determinismo y el libre albedrío en la vida humana. La analogía del juego de cartas divide nuestra existencia en dos grandes fuerzas:

-El azar o destino /el reparto): Representa todo aquello que no podemos elegir. Incluye nuestro lugar de nacimiento, la genética, la época histórica, las crisis globales o los eventos fortuitos que escapan por completo a nuestro control.

-La agencia personal (la jugada): Representa nuestra libertad de elección, nuestra actitud y la estrategia. Aunque la mano sea mala, el jugador decide si arriesgar, retirarse, engañar con un farol o exprimir al máximo sus recursos.

44.-El ganador de la partida es quien comete el penúltimo error.

"El vencedor de una partida es el que comete el penúltimo error". Significa que, salvo en mates rápidos, la victoria suele ser el resultado de aprovechar el fallo decisivo del rival.

45.-Nadie ha ganado jamás una partida abandonando.

Esta reflexión estratégica enfatiza la importancia de luchar hasta el final. Al rendirte o abandonar antes de tiempo, eliminas por completo cualquier posibilidad —por pequeña que sea— de que tu oponente cometa un error crucial y te entregue la victoria.

46.-El pecado mortal es confundir una mala jugada con mala suerte.

Refleja la diferencia entre asumir la responsabilidad de tus actos y resignarte al azar.

-Mala jugada:

Es el resultado de tus propias decisiones, errores de cálculo, estrategias fallidas o falta de preparación. Asumirla te da el poder de aprender, cambiar tu enfoque y mejorar en el futuro.

-Mala suerte:

Son factores externos e incontrolables que escapan a tu dominio. Culpar a la suerte te quita el control de la situación y te deja en una postura de víctima pasiva.

Confundir ambas cosas es un "pecado" porque te impide evolucionar. Si cada vez que fallas lo atribuyes a la mala suerte, estás condenado a repetir los mismos errores una y otra vez.

47.-Las cuarenta, el tres y el As... y la partida ganarás.

La expresión  resume tácticas fundamentales para vencer en juegos como el guiñote o el tute al priorizar la acumulación de cartas de alto valor. Cantar cuarenta, junto con la captura de ases y treses, maximiza los puntos en cada baza para asegurar el triunfo

48.-Mi abuela me enseñó el lenguaje de la sobremesa jugando al cinquillo, al tute, a la brisca o a las seis y media.

Las sobremesas alrededor de un juego de cartas como el cinquillo son un clásico de la cultura tradicional. Más allá de la estrategia, estos ratos compartidos han servido para transmitir un rico patrimonio oral y de expresiones populares.

49.-Tan malo es pasarse como no llegar: Se refiere al juego de las siete y media.

El refrán encierra una gran verdad. Los excesos y las carencias suelen tener consecuencias similares. Este principio se aplica a casi todos los aspectos de la vida, desde el ámbito financiero y de la salud, hasta la productividad personal. El equilibrio (el punto medio) sigue siendo la clave.

50.-Ni mus sin jarra, ni enamorado sin guitarra.

El refrán popular destaca la importancia de la compañía y los complementos esenciales. Indica que una buena conversación con vino o cerveza (la jarra) y el romanticismo o la alegría (la guitarra) son compañeros inseparables

51.-Más vale un mal plantado, que un bien pasado: Se refiere al juego de las siete y media.

Este refrán tradicional, muy ligado al popular juego de naipes de las siete y media, significa que es mejor plantarse y asegurar una pequeña ventaja antes que arriesgarse a perderlo todo por intentar conseguir una cantidad mayor.

-Un mal plantado: Representa una jugada conservadora. Te quedas con una puntuación baja (por ejemplo, un 5 o un 6) con la que tienes opciones de ganar. -Un bien pasado: Representa la ambición. Pides otra carta con la esperanza de acercarte a 7.5, pero te pasas del límite y pierdes tu turno o tu apuesta.

El refrán promueve la prudencia, enseñando que cuando ya tienes algo seguro (una ganancia, un trato o una posición), es mejor mantenerlo que arriesgarse a perderlo por pura codicia.

52.-Las botas del tío Román siempre vienen a cobrar: Las botas del tío Román llaman al as de bastos.

En la tradición oral española, expresiones como estas suelen hacer referencia a la caja de cobro o recaudación de impuestos (las "botas" entendidas como el instrumento de cobro o la forma de apretar al ciudadano) y a la baraja de cartas (el as de bastos en juegos como el mus o la brisca).

53.-Juega el primer as, que no lo perderás.

Nos recuerda que es mejor arriesgar una carta valiosa desde el principio que guardarla por miedo a perderla y terminar siendo superado por los rivales.

54.-Juego de manos, juego de villanos.

El refrán  advierte que las bromas con contacto físico brusco suelen terminar en discusiones o lesiones. Enseña que la violencia física o el maltrato nunca deben tomarse a la ligera ni usarse como forma de divertirse.

55.-Un casino donde hay juego, arruina un pueblo.

El debate sobre si un casino y sus juegos de azar arruinan a un pueblo es complejo. Aunque algunos ven oportunidades de empleo e ingresos fiscales, los estudios sociológicos y económicos advierten sobre el impacto social negativo:

-Ludopatía y endeudamiento: La adicción al juego destruye economías familiares y aumenta las tasas de morosidad y bancarrota.

-Problemas de seguridad: En torno a estos locales suelen proliferar delitos conexos, como el blanqueo de capitales, robos y redes de préstamos informales.

-Impacto en el comercio local: El dinero que los vecinos gastan en el casino se resta del consumo en tiendas, restaurantes y servicios locales.

56.-Un jugador se murió barajando:

Refrán contra los que utilizan demasiado tiempo para barajar.

57.-Tabaco, toros y naipes y vino llevan al hombre a San Bernardino: Asilo de Madrid con dicho nombre

Históricamente, aludía a los cuatro vicios que arruinaban a los hombres en Madrid y los obligaba a mendigar o terminar en el Asilo de Mendicidad de San Bernardino (ubicado en el actual barrio de Moncloa).

58.-Quien todo lo juega a una carta, o todo lo pierde o todo lo gana.

Es un refrán popular en español que hace alusión a asumir un riesgo extremo. Significa que cuando una persona se juega todo su patrimonio, prestigio o futuro en una sola jugada o decisión, el desenlace solo puede ser binario: el fracaso absoluto o el éxito rotundo. Se utiliza para describir situaciones donde no existen términos medios.

59.-Quien tiene buen naipe no espere a que la suerte le cambie.

Es un proverbio popular que advierte sobre el exceso de confianza. En la vida y en los negocios, significa que cuando tienes una posición ventajosa o recursos sólidos, no debes cruzarte de brazos confiando en la fortuna; requiere estrategia y acción deliberada para asegurar el éxito.

60.-Ocasión y naipes a todos hacen iguales.

Significa que, ante una oportunidad inesperada o en un juego de azar, las diferencias de clase social, riqueza o estatus desaparecen temporalmente. Destaca cómo la suerte y el momento pueden nivelar el terreno para todo.

61.-Para el buen fullero todos los naipes son buenos: Fullero significa tahúr.

Es un célebre refrán español que significa que una persona habilidosa, astuta o experta (el "fullero" o tahúr) sabe cómo sacar provecho de cualquier situación, por muy desfavorable o mala que parezca a primera vista. La frase traza un paralelismo con la vida: el ingenio y la estrategia son más importantes que las herramientas o cartas iniciales.

El refrán nos enseña dos grandes lecciones:

-Adaptabilidad: Quien es creativo e inteligente no se rinde ante las adversidades; improvisa y encuentra la manera de transformar los obstáculos en oportunidades.

 –El valor de la astucia: En los juegos de azar (y en los negocios o la vida), saber cómo jugar las cartas que te han tocado—incluso si son malas—suele ser más valioso que tener la mejor mano de forma natural.

62.-No metas los ojos en carta de otro: Señala que no hay que mirar las cartas de los demás.

Es un refrán tradicional que advierte sobre la mala educación o el riesgo de ser indiscreto al mirar las pertenencias, secretos o la correspondencia de otra persona. Significa, básicamente, "no te entrometas en los asuntos ajenos".

En el ámbito lúdico (como jugar a las cartas o naipes), se usa para pedir que no se miren las cartas de los demás.

63.-Naipes y vino tienen el mundo perdido:

Refrán que pone de manifiesto los efectos negativos de ambos.

64.-Más ven los que miran que los que juegan: Porque aquellos se enteran de las cartas que tienen todos.

El espectador que observa desde fuera tiene una perspectiva más amplia y objetiva que el jugador involucrado. Mientras el jugador está limitado por su propia mano, tensión y estrategia, quien mira puede ver las cartas de todos y analizar la situación sin presión.

Este dicho popular forma parte de la sabiduría tradicional sobre los juegos de azar y la vida en general:

-Perspectiva global: El observador no sufre el estrés de la partida, lo que le permite notar movimientos, errores y posibles jugadas con mucha más claridad.

-Toma de decisiones. Al igual que el refrán "más ven cuatro ojos que dos", enseña que la distancia y la asesoría externa ayudan a tomar decisiones más acertadas, ya que no estamos cegados por nuestras propias emociones.

 65.-En habiendo vino, baraja y brasero, ¡venga aguacero!

Este clásico refrán español ensalza los pequeños placeres caseros frente al mal tiempo. Significa que si tienes vino  para beber, una baraja para entretenerte y un brasero para calentarte, no importa lo fuerte que azote el aguacero  afuera; el hogar se convierte en un refugio perfecto.

Es un canto a la hospitalidad, la resignación alegre y el disfrutar de la compañía y el calor de la casa cuando el clima no acompaña. Refleja la filosofía de valorar la buena compañía y el confort interior por encima de las inclemencias del tiempo.

66.-Cartas cabales, triunfos a pares: Si las cartas son buenas, ganarás.

Se utiliza en el argot de los juegos de cartas (como el tute o el mus) para referirse a la importancia de tener una buena jugada para asegurar la victoria, aunque en el juego no siempre baste con la suerte.

67.-El éxito no está en que te toquen buenas cartas, sino en saber jugar las que te han tocado

El éxito radica en la resiliencia y la estrategia personal. En lugar de depender de circunstancias ideales, triunfar depende de la adaptabilidad, la toma de decisiones y la capacidad de maximizar tus recursos actuales, convirtiendo cualquier obstáculo en una oportunidad para avanzar

 68.-“Dineros que el naipe ha traído, hoy venido, mañana ido.” 

(Aviso sobre lo efímero que es el dinero ganado en los juegos de azar). El dinero del juego hoy lo gano y mañana lo pierdo. El dinero del juego muchos lo tienen, pero ...

 69.-“Si no se puede hacer trampas con los amigos, no vale la pena jugar a las cartas.”

En las reuniones, la verdadera salsa del juego es la interacción, el engaño y el clásico "pique". Justamente, los mejores juegos de cartas son aquellos donde puedes leer a tus amigos, hacer alianzas secretas, bluffear o cubrirles las espaldas.

70.-Por carta de más o carta de menos, se pierden amigos y juegos.

La sabiduría popular señala que en el trato social y en el juego, tanto pecar por exceso ("de más") como por defecto ("de menos") provoca distanciamientos, malentendidos y la pérdida de amistades.

El refrán se divide en dos vertientes:

-Por carta de más: Ocurre cuando hay un exceso de atenciones, explicaciones o incluso un exceso de franqueza que puede resultar hiriente o invasiva.

–Por carta de menos: Se refiere a la falta de atención, la ausencia, el desinterés o la poca comunicación que hace que un vínculo afectivo se enfríe y desaparezca.

 71.-Caerá como si fuera un castillo de naipes.

Metáfora que utilizamos cuando nos referimos a un proyecto, plan o estructura que se desmorona rápidamente y por completo ante el más mínimo fallo, ya que sus cimientos eran demasiado débiles o inestables.

 72.-El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros somos los que jugamos.

Es una reflexión profunda y muy popular sobre la responsabilidad y la resiliencia frente a la vida. La frase encierra una valiosa lección sobre el control y la aceptación:

-El destino (o el azar): Representa todo aquello que no puedes cambiar. Son las "cartas" que recibes al nacer, el entorno, las crisis inesperadas o las oportunidades que se cruzan en tu camino.

–Nosotros (la voluntad y actitud): Representa tu poder de decisión. Aunque no puedes elegir la mano que te ha tocado, sí tienes el control absoluto sobre cómo vas a jugar la partida.

Al final, el bienestar no proviene de que todo salga perfecto, sino de saber sacar el mejor partido a tus circunstancias.

73.-" la vida es un juego de naipes, ganas o pierdes. Poco puedes hacer, solo seguir jugando con las cartas que te tocan hasta que la partida termina"

Es una visión muy clásica y poética de la existencia. En ese gran casino que es la vida, a veces nos toca una "mano" complicada, pero la verdadera magia está en cómo decidimos jugar las cartas que nos han repartido.

Aunque no podemos controlar lo que nos toca, sí podemos controlar nuestra estrategia, el riesgo que asumimos y cómo nos adaptamos a cada jugada.

74.-Que la vida baraje y reparta las cartas como quiera... que te aseguro que soy yo quien va a ganar la partida.

Esa es una excelente declaración de intenciones. Refleja una mentalidad de aceptación, soltar el control y confiar en tu propia capacidad para adaptarte a lo que venga. Después de todo, el azar o el destino pueden repartir la mano, pero siempre eres tú quien decide cómo jugarla.

 75.-“Las cartas y los dados son los libros y los huesos del diablo.”

Es una expresión popular clásica del folclore español e hispanoamericano. Tradicionalmente, se asocia la frase con la ludopatía, la avaricia y el pecado, ya que ambos objetos fomentan el juego por dinero y la tentación del engaño.

76.-.-"los jugadores de naipes, que muy despacio van descubriendo  las cartas, y  por sola la raya, antes que pinte el naipe discurren la que puede ser, dicen que miran por brújula"

En las barajas, los naipes tenían una raya o pinta perimetral en el recuadro de la carta (continua en el oro, rota una vez en la copa, dos en la espada y tres en el basto). Al levantar solo el milímetro del borde ("la raya"), el jugador experto podía conjeturar qué carta tenía antes de ver el dibujo central.

De este comportamiento de los jugadores de cartas nació el significado actual de brujulear, que el Diccionario de la Lengua Española define como "descubrir por conjeturas algo que se desea saber, o el camino que se debe seguir" o "indagar por terceros la disposición de ánimo de alguien".

Grandes autores del Siglo de Oro, como Luis de Góngora, utilizaron esta metáfora de los naipes en sus poemas y escritos para referirse a la acción de intentar adivinar algo a través de pequeños indicios. 

77.-Los de fuera dan tabaco o "los que miran dan tabaco", Una expresión tradicional española utilizada para exigir que los observadores no intervengan ni opinen en asuntos ajenos. Su origen proviene de las partidas de cartas en tabernas, donde a los mirones se les exigía convidar a tabaco a los jugadores para compensar su intromisión en el juego

78.- La banca siempre gana. Máxima popular que se utiliza en la vida cotidiana para señalar que, en determinados negocios, sistemas o estructuras de poder, el organizador siempre tiene las de ganar y el ciudadano o cliente común lleva las de perder. 

79.- El que baraja, limpia. Significa que quien tiene el control de una situación o de los recursos suele aprovecharse y llevarse la mejor parte. Es equivalente a "el que parte y reparte, se queda con la mejor parte"

80.-Barajar de nuevo. Expresión que se utiliza cuando un proyecto o situación sale mal y es necesario empezar desde cero, cambiando la estrategia por completo.

81.-Saber barajar. Se dice de la persona que es hábil para manejarse ante los problemas, saber llevar los negocios o capear los temporales de la vida.